Con el cierre de esta plataforma, las autoridades cuentan ahora con una base de datos que permitirá definir la distribución de ayudas económicas y atención humanitaria para los hogares damnificados.
De acuerdo con Francisco Tenorio, secretario de Gestión del Riesgo del Valle, entre los casos reportados se encuentran viviendas completamente destruidas, inmuebles que presentan daños parciales y hogares que requieren diferentes tipos de asistencia.
La entrega de recursos ya comenzó. Los primeros giros fueron destinados a familias de Buenaventura y Roldanillo cuyas viviendas quedaron inhabitables o colapsaron por el sismo.
El proceso continuará progresivamente en los demás municipios afectados del departamento. Los recursos podrán ser utilizados para apoyar la reconstrucción de las viviendas o cubrir arrendamientos temporales, mientras avanzan las obras de recuperación.
Con el cierre del Rufe comienza así una nueva etapa de la respuesta institucional, enfocada en llevar las ayudas directamente a las familias que fueron afectadas por la emergencia.



