De acuerdo con el reporte, 204 viviendas están destruidas y no son habitables, mientras que otras 211 permanecen habitables, pero presentan averías. Además, 53 viviendas continúan en proceso de evaluación.
En el casco urbano se contabilizan 978 personas afectadas y 332 viviendas, mientras que en la zona rural, que comprende 13 veredas, se reportan 238 personas afectadas y 83 viviendas.
La emergencia también deja 14 locales comerciales destruidos o inhabitables, otros 10 afectados, 11 comerciantes damnificados, cuatro instituciones educativas y dos templos afectados, además de una motocicleta.
Uno de los principales problemas sigue siendo la falta de servicios básicos. Amplios sectores permanecen sin energía eléctrica, agua potable e internet, mientras que las vías de acceso por Sabanazo y Quebrada Grande están habilitadas, pero con paso restringido.
La sede de la Alcaldía Municipal y el garaje municipal también fueron declarados inhabitables, aumentando las dificultades para la atención de la emergencia.
Las autoridades continúan con la evaluación de daños, especialmente en la zona rural, mientras las familias afectadas esperan la llegada de ayudas y soluciones para recuperar los servicios esenciales.
Fotografías suministradas por: @juan.visualfilm










