Los organismos de emergencia, junto con bomberos, militares y equipos internacionales, permanecen desplegados en las zonas más afectadas en una carrera contra el tiempo para localizar sobrevivientes entre los escombros.
La emergencia también deja miles de personas desplazadas y graves afectaciones en viviendas, hospitales e infraestructura pública, luego de los potentes movimientos telúricos que sacudieron al país.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas fatales podría seguir aumentando a medida que avancen las labores de remoción de escombros y se logre acceder a sectores donde aún no ha sido posible ingresar.
Mientras tanto, varios países y organismos internacionales continúan enviando ayuda humanitaria, personal especializado y suministros para apoyar la atención de una de las peores tragedias naturales registradas en la historia reciente de Venezuela.



