La ceremonia reunió a jugadores, cuerpo técnico y directivos de la Federación Colombiana de Fútbol, quienes participaron en este tradicional acto de despedida previo a una competencia internacional. El pabellón nacional fue recibido por Ramón Jesurún, en representación de toda la delegación.
Tras el encuentro, el equipo dirigido por Néstor Lorenzo emprendió su viaje hacia San Diego, donde continuará con los entrenamientos y realizará los últimos ajustes antes del inicio de la Copa del Mundo.
La concentración en Estados Unidos servirá para definir aspectos tácticos y físicos de cara al debut mundialista. Posteriormente, la delegación se desplazará a México para afrontar su primer compromiso del torneo.
Colombia iniciará su participación en el Mundial el próximo 17 de junio frente a Uzbekistán en el Estadio Azteca, uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol internacional.
La entrega de la bandera marcó uno de los últimos actos oficiales del combinado nacional en suelo colombiano y simbolizó el respaldo del país a los jugadores que buscarán dejar en alto el nombre de Colombia en la máxima cita del fútbol.