Uno de los elementos que concentra la atención de la Fiscalía es la desaparición del teléfono celular de la víctima. Aunque su computador fue encontrado en la habitación del apartamento 702 del edificio Morph, el dispositivo móvil no aparece, situación que podría ser clave para reconstruir sus últimas comunicaciones y establecer con quién estuvo antes de morir.
La madre de Natalia, Claudia Villalba, aseguró que perdió contacto con su hija desde el pasado jueves. “No me respondía llamadas ni mensajes”, relató al diario El Tiempo, al tiempo que indicó que desconocía detalles sobre las actividades laborales y las relaciones personales de su hija.
Las investigaciones también apuntan a dos ciudadanos extranjeros, uno estadounidense y otro británico, quienes habrían compartido con la mujer días antes del hallazgo. Según información conocida, el ciudadano inglés abandonó Colombia tres días antes de que fuera encontrado el cuerpo y las autoridades estudian mecanismos de cooperación internacional para ubicarlo.
Otro aspecto que llamó la atención de los investigadores fue el hallazgo de dos pasaportes asociados a la víctima, pero con diferencias en los apellidos registrados. Uno la identificaba como Natalia Villalba Rubiano y otro como Natalia Rubiano Angarita. Las autoridades verifican la autenticidad de ambos documentos y revisan sus movimientos migratorios recientes.
La escena del crimen también presenta particularidades. El cuerpo fue encontrado dentro de una maleta gris ubicada en la ducha del apartamento, mientras el agua permanecía abierta. Según los peritos, esta situación habría alterado rastros biológicos y otras evidencias fundamentales para determinar las causas exactas de la muerte.
La Fiscalía continúa recopilando testimonios, revisando cámaras de seguridad y reconstruyendo los movimientos de las personas que ingresaron al apartamento durante las últimas semanas para esclarecer el crimen.



