De acuerdo con la decisión judicial, el uniformado fue hallado responsable del delito de lesiones personales con perturbación funcional permanente, luego de comprobarse que disparó de forma directa y en contravía de los protocolos sobre el uso de armas menos letales.
La jueza determinó una pena de 84 meses de prisión, que deberá cumplirse en un establecimiento carcelario destinado para servidores públicos. Asimismo, ordenó emitir la correspondiente orden de captura una vez el fallo quede en firme.
El fallo también absolvió a Álvaro Ramírez Castro, quien había sido investigado por los mismos hechos, al no encontrarse responsabilidad en el proceso.
El caso permaneció en la justicia ordinaria luego de que se descartara su traslado a la justicia penal militar, al considerar que existían indicios de uso desproporcionado de la fuerza por parte del uniformado.









