El material, que supera las seis toneladas, será entregado de manera priorizada a familias cuyas viviendas ya fueron inspeccionadas y presentan daños ocasionados por el sismo. La distribución tendrá en cuenta la gravedad de cada caso y las necesidades identificadas durante las visitas técnicas.
En Tuluá ya se han recibido más de 3.800 reportes de posibles viviendas afectadas. De estas, 642 han sido verificadas y presentan daños, mientras que 149 registran afectaciones graves.
La entrega se realiza en coordinación con la Alcaldía de Tuluá, que continúa con el censo y las evaluaciones para determinar qué familias requieren atención prioritaria.
El cemento hace parte de las ayudas que comienzan a llegar para una nueva etapa de la emergencia: pasar de la atención inmediata a la recuperación y reconstrucción de los hogares afectados.



