El mandatario aseguró que ordenó al Inpec trasladar a Bogotá a más de 20 presos que permanecían recluidos en Barranquilla, bajo un operativo con estrictas medidas de seguridad y acompañamiento de la Fuerza Pública.
Según explicó, 10 de ellos estaban en estaciones de Policía y otros 10 en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de Barranquilla. Una vez lleguen a Bogotá, serán distribuidos durante los siguientes 15 días en diferentes establecimientos penitenciarios del país, de acuerdo con las decisiones de seguridad del Inpec.
De La Espriella afirmó que los movimientos buscan acabar con las llamadas “zonas de confort” dentro de los centros de reclusión y evitar que los internos continúen delinquiendo desde prisión.
“Por orden mía directamente, el INPEC está poniendo fin a las zonas de confort de quienes pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles”, manifestó.
El jefe de Estado agregó que los traslados se realizan bajo medidas de seguridad para prevenir fugas, rescates o posibles atentados.
La decisión se suma a otros traslados de internos de alto perfil ordenados anteriormente por el mandatario, quien ha insistido en que las cárceles no deben convertirse en centros de operación para estructuras criminales.
“En la era del Tigre se acabó la cárcel como centro de operaciones para los bandidos. ¡Mano de hierro contra la delincuencia!”, afirmó.



