¿La tierra se sigue “acomodando”? Sismo volvió a sentirse en el Valle

Un nuevo movimiento sísmico volvió a generar inquietud durante la noche del viernes en habitantes de Tuluá y otros municipios del Valle del Cauca, una región que permanece especialmente sensible a cualquier movimiento después del fuerte terremoto registrado el pasado 10 de agosto.

El sismo ocurrió hacia las 11:30 de la noche del viernes 28 de agosto y, según el reporte del Servicio Geológico Colombiano, tuvo una magnitud de 3,6, una profundidad cercana a los 44 kilómetros y su epicentro se localizó en Istmina, Chocó.

Después de un terremoto de gran magnitud es común escuchar una expresión entre la ciudadanía: “la tierra se está acomodando”. Pero, ¿qué significa realmente?

Aunque es una manera sencilla de describir lo que sucede, científicamente la Tierra no se está “acomodando” o regresando a su posición anterior.

Cuando ocurre un terremoto, grandes bloques de roca se desplazan a lo largo de una falla y se modifica la distribución de las tensiones acumuladas en la corteza terrestre. Después del evento principal, esas tensiones continúan reajustándose en las zonas cercanas y pueden generar nuevos movimientos sísmicos.

A estos movimientos, cuando están directamente relacionados con el terremoto principal, se les conoce como réplicas.

Las réplicas pueden presentarse durante días, semanas e incluso meses después de un terremoto fuerte. Generalmente son más numerosas inmediatamente después del evento principal y, con el paso del tiempo, tienden a disminuir tanto en frecuencia como en intensidad.

Sin embargo, no todo sismo que ocurra después de un terremoto es necesariamente una réplica. Para determinarlo, los especialistas deben analizar su ubicación, profundidad y relación con la falla y la zona que produjo el evento principal.

Por esta razón, el movimiento registrado anoche no debe calificarse automáticamente como una réplica del terremoto del 10 de agosto únicamente por haber ocurrido días después.

¿Una réplica puede ser fuerte?

Sí. El término “réplica” no significa necesariamente que se trate de un movimiento pequeño. Algunas pueden alcanzar magnitudes importantes, aunque estadísticamente lo más frecuente es que sean menores que el terremoto principal.

También es importante aclarar que la ocurrencia de pequeños sismos no significa que necesariamente se esté preparando otro gran terremoto. Actualmente la ciencia no dispone de un método que permita predecir con exactitud el día, la hora, el lugar y la magnitud de un futuro terremoto.

Después de lo ocurrido el 10 de agosto, movimientos como el registrado anoche pueden aumentar la preocupación de la población. La recomendación continúa siendo mantener preparados los elementos de emergencia, identificar las zonas seguras de viviendas y lugares de trabajo y atender únicamente la información de organismos oficiales.

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