«…el modelo de liderazgo que nos enseñaron está llegando al ocaso…».

Incuestionablemente el mundo ha cambiado ciento ochenta grados y los milenios están asombrando a la sociedad contemporánea y lo afirmo al ver a una niña sueca, de 16 años, que toma conciencia de la gravedad del cambio climático y tiene sorprendidos a la clase política europea con sus posturas y capacidad de convencimiento como nunca antes se había presentado en la historia.

Se trata de Greta Thunberg que está moviendo no solo a la juventud mundial, sino también a los adultos hacia una actitud de lucha por salvar el planeta en forma inmediata, sin discursos altisonantes, sin agravios, sin insultos, solo con las palabras simples y sencillas, propias de su edad.

Pienso ahora que el modelo de liderazgo que nos enseñaron está llegando al ocaso, que las viejas políticas e ideologías, tocan a su fin, que el conocimiento apoyado en las tecnologías modernas, tiende nuevos rumbos hacia un destino mejor, dejando de lado viejas teorías que hoy son obsoletas y al mismo tiempo habrá gente que mirará hacia adelante y otros muchos que se quedarán atrás, porque así ha sido a través de la historia.

Observando este fenómeno de rapidez e inmediatez del mundo globalizado, me aterra e indigna que los indígenas del Cauca todavía hoy reclaman a la fuerza sus derechos porque desafortunadamente los gobiernos de turno se limitan a prometer soluciones que nunca llegan o llegan a cuentagotas.

Recuerdo las gigantes e impresionantes marchas indígenas del siglo pasado en el gobierno del expresidente Alfonso López Michelsen.

En ese entonces, se creía que iban a tumbar al mandatario, pero no fue así.

Y eso sucedió en el siglo pasado y así vamos, sin darnos cuenta que estamos muy rezagados en materia de justicia social.

Jóvenes como Greta están dando un campanazo de alerta, mañana será demasiado tarde.