Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de una de cada seis personas adultas en edad reproductiva experimenta infertilidad en algún momento de su vida. Esto representa alrededor del 17 % de la población y afecta a unos 48 millones de parejas y 186 millones de personas en todo el mundo. En Colombia, la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) indica que el 10,2 % de las mujeres que desean tener hijos ha enfrentado dificultades para lograr un embarazo.
Los especialistas recuerdan que la infertilidad no es una condición exclusiva de las mujeres. Cuando una pareja no consigue concebir después de un año de relaciones sexuales frecuentes sin métodos anticonceptivos, la evaluación médica debe incluir tanto al hombre como a la mujer para identificar las posibles causas.
Entre los factores que pueden afectar la fertilidad masculina se encuentran alteraciones en la calidad del semen, trastornos hormonales, enfermedades metabólicas y algunos hábitos de vida. En las mujeres, las causas más comunes incluyen problemas de ovulación, endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, disminución de la reserva ovárica y edad reproductiva avanzada.
Los expertos también advierten que factores como el estrés, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo y la falta de sueño pueden influir negativamente en la salud reproductiva.
Además de las implicaciones físicas, la infertilidad suele generar un importante impacto emocional, por lo que recomiendan un abordaje integral que incluya acompañamiento psicológico y orientación médica especializada.
Actualmente existen diversas alternativas de reproducción asistida, desde procedimientos de baja complejidad hasta técnicas avanzadas como la fertilización in vitro, que permiten ofrecer opciones personalizadas a quienes desean formar una familia.
Los especialistas coinciden en que la consulta temprana y la educación sobre salud reproductiva son claves para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y las posibilidades de éxito en cada caso.