Aunque la salida estaba programada para las 4:00 de la tarde, un fuerte aguacero que cayó sobre la ciudad obligó a aplazar el inicio de la actividad. A ello se sumaron algunos accidentes de tránsito registrados en las vías de acceso a Tuluá, lo que retrasó la llegada de varios caballistas provenientes de otros municipios que debían desembarcar sus animales antes de incorporarse al recorrido.
Finalmente, la cabalgata comenzó hacia las 6:00 de la tarde y avanzó por las principales calles de la ciudad en medio de un ambiente festivo. A pesar de la demora, numerosas personas permanecieron en distintos puntos del trayecto para apreciar el paso de los ejemplares.
Uno de los sectores donde más se sintió el entusiasmo fue la carrera 40, donde familias, aficionados y visitantes salieron a recibir a la caballada entre aplausos, música y expresiones de alegría que reflejaron el arraigo de esta tradición dentro de las festividades tulueñas.
Según los organizadores de la feria, participaron aproximadamente 1.500 caballos y el recorrido se desarrolló sin mayores contratiempos, gracias al acompañamiento de las autoridades, organismos de socorro y personal logístico dispuesto para garantizar la seguridad de los asistentes y el bienestar de los animales.
Con esta actividad, Tuluá dio apertura oficial a una nueva edición de su feria, una de las celebraciones más representativas del centro del Valle del Cauca.