Según Pinto, el cuerpo técnico mantuvo demasiada confianza en el volante, pese a que, en su opinión, no respondió dentro del campo. «Tienen que salir como 10 jugadores, encabezados por James, que el profesor se enamoró de él, porque pensó que iba a rendir y no rindió», señaló.
El técnico también cuestionó algunas decisiones de Néstor Lorenzo durante el Mundial, como los cambios realizados en varios partidos y la conformación de la convocatoria. Incluso, aseguró que hizo falta otro delantero centro para afrontar la competencia y manifestó su sorpresa por la salida de Jhon Arias en algunos compromisos.
No obstante, resaltó el rendimiento del mediocampo integrado por Gustavo Puerta, Jefferson Lerma y Richard Ríos, al considerar que ese sector fue uno de los puntos más sólidos del equipo y debería mantenerse para el próximo ciclo.
Sobre Luis Díaz, Pinto defendió al atacante y explicó que su bajo rendimiento no fue únicamente responsabilidad suya, sino consecuencia del funcionamiento colectivo de la Selección. A su juicio, el extremo no contó con un volante que respaldara su juego y eso limitó su influencia en el torneo.
Finalmente, el entrenador concluyó que los problemas de Colombia no pasan solo por los jugadores, sino también por aspectos estructurales del fútbol nacional. En ese sentido, insistió en que la jerarquía de un equipo se construye con trabajo, entrenamiento y una mejor preparación para afrontar los momentos decisivos.



