Blanca Emery Pardo, quien se dedicaba a la elaboración y venta de quesos, salió de su vivienda en la vereda Plazuelas para recoger leña. Horas después, una de sus hijas la encontró en una zona de difícil acceso, sin prendas de vestir y con graves signos de agresión.
Con ayuda de vecinos, la mujer fue trasladada inicialmente al puesto de salud de San Bernardo y posteriormente remitida a Pasto debido a la gravedad de su estado.
Durante la atención médica se encontraron indicios físicos compatibles con una presunta agresión sexual, además de otras lesiones. Pese a los esfuerzos médicos, Blanca Emery Pardo falleció cerca de la medianoche del 30 de agosto.
A más de un mes del crimen, sus familiares reclaman avances en la investigación y solicitan que se conforme un equipo especializado para recolectar testimonios en la zona rural.
“Nunca hemos visto algo así”, señalaron allegados, quienes esperan que el caso sea esclarecido y que el responsable sea identificado y capturado.



