Según las autoridades, las víctimas desaparecieron después de responder a una supuesta propuesta de empleo. Durante el tiempo que permanecieron en cautiverio, habrían sido sometidas a múltiples abusos y explotadas sexualmente por sus captores.
La investigación dio un giro cuando una de las mujeres logró enviar un mensaje a su madre aprovechando un descuido de quienes las mantenían retenidas. La familiar alertó de inmediato al Gaula Militar, que inició labores de inteligencia para ubicar el lugar donde permanecían.
La operación permitió localizar a las víctimas en la vereda San Antonio del Prado, en Medellín, donde fueron liberadas por las autoridades.
Tras el rescate, el Gaula advirtió que este caso evidencia el modus operandi de organizaciones criminales que utilizan falsas ofertas de trabajo para captar personas, aprovechándose de su necesidad de empleo y su situación económica.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para verificar la autenticidad de las ofertas laborales antes de acudir a entrevistas o reuniones y reiteraron que continúan las investigaciones para identificar y capturar a los responsables de este caso.



