Bernal Esquivel llevó el nombre de Tuluá más allá de las fronteras nacionales cuando en la década de los años setenta recibió el Premio Mundial de Dibujo, reconocimiento que consagró su talento y la precisión de su obra.
A lo largo de su vida construyó un legado artístico monumental. Fue el creador del Museo Vial Peatonal de Arte Internacional Bernal Esquivel, integrado por 47 obras de 27 artistas de nueve países, un proyecto concebido y desarrollado a orillas del afluente tulueño.
Su producción artística supera las mil obras en óleo sobre lienzo, más de 200 dibujos en tinta china y más de un centenar de esculturas elaboradas en plata alemana, cobre y madera. Además, dejó plasmada su sensibilidad en el libro “Brillo y Fuego”, una obra en la que reunió su pensamiento artístico y su filosofía de vida.
Pero su legado trascendió el arte. Fue un defensor de las causas sociales, de la protección del medio ambiente, de la multiculturalidad y de los pueblos originarios. También desarrolló una importante labor filantrópica, promoviendo el reconocimiento de miles de personas por sus aportes a la sociedad.
Desde hacía varios meses, el maestro Bernal Esquivel enfrentaba serios problemas de salud. Debido a la complejidad de su condición, permanecía internado en una clínica de Bogotá, donde finalmente falleció en la mañana de este lunes.



