La decisión fue adoptada por el Tribunal del Distrito Central de Seúl y se suma a la cadena perpetua que el exmandatario ya cumple desde febrero de este año por liderar una insurrección con la que, presuntamente, intentó paralizar la Asamblea Nacional.
De acuerdo con la investigación, la operación con las aeronaves no tripuladas habría puesto en riesgo la seguridad del Estado y aumentado las tensiones entre las dos Coreas, además de provocar la filtración de información clasificada tras la caída de varios drones en territorio norcoreano.
La defensa de Yoon Suk Yeol rechazó las acusaciones y aseguró que el entonces presidente nunca autorizó ni ordenó la misión. Sus abogados sostienen que se trató de una respuesta legítima al envío de globos con basura desde Corea del Norte y calificaron las conclusiones de la Fiscalía como una “novela especulativa y falsa”.
El caso se convierte en un nuevo capítulo de la crisis política que atraviesa el país asiático, luego de que Yoon fuera destituido oficialmente en 2025 tras la aprobación unánime de su juicio político por parte de la Corte Constitucional.



