La demostración, transmitida en vivo a través de la cuenta de Tesla en X, mostró al vehículo autónomo salir impulsado desde una rampa empinada y aterrizar sobre sus ruedas. Durante el evento, Musk afirmó que los vehículos voladores son una realidad, aunque reconoció que el éxito de esta propuesta no está garantizado.
Según explicó el empresario, el automóvil estaría equipado con depósitos de aire de muy alta presión para generar el impulso necesario para elevarse. La tecnología sería resultado de la colaboración entre Tesla, dedicada a los vehículos eléctricos, y SpaceX, la compañía aeroespacial que también dirige.
Musk señaló que la producción del Roadster con estas características comenzaría en 2028. Sin embargo, todavía existen desafíos técnicos y regulatorios para que los vehículos capaces de volar puedan operar de manera comercial y segura.
Aunque la idea de combinar automóviles y aeronaves tiene antecedentes que se remontan a principios del siglo XX, los avances en motores eléctricos y baterías han renovado el interés en este tipo de desarrollos.



