La oficina de prensa informó que los análisis histológicos y de biología molecular del tejido extirpado confirmaron un adenocarcinoma pulmonar localizado. La evaluación oncológica posterior concluyó que no es necesario iniciar otro tratamiento.
Los resultados fueron comunicados por el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora, quienes participaron en la información médica divulgada por el Vaticano.
De acuerdo con el boletín, la enfermedad estaba localizada y la valoración posterior a la cirugía no encontró indicación de terapia adicional. El anuncio ofrece nuevos detalles sobre la evolución médica del pontífice tras la intervención.



