El historial del menor de 17 años que causó alarma en colegio de Medellín

Nuevos detalles se conocieron sobre el caso que generó alarma en la Institución Educativa Gabriel García Márquez, en la comuna 8 de Medellín, donde un estudiante de 17 años ingresó con un arma de menor letalidad y posteriormente resultó herido.

El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, reveló que el adolescente ya había presentado dificultades de convivencia dentro de la institución. Según explicó, desde el año pasado se habían identificado conductas agresivas y violentas, situación por la que recibió acompañamiento psicosocial.

En las semanas previas al incidente también se habrían registrado nuevos episodios que generaron preocupación en el colegio. Ante esto, el Comité Escolar de Convivencia determinó que el estudiante continuara temporalmente sus actividades académicas de manera remota, mientras avanzaba el acompañamiento y se realizaba una valoración psicológica.

Pese a esta medida, el adolescente llegó al plantel este miércoles 9 de septiembre. Según el reporte de las autoridades, ingresó por uno de los muros con un arma de compresión y, una vez dentro, la accionó en varias oportunidades, provocando momentos de tensión entre estudiantes y docentes.

Los profesores se resguardaron en las aulas y cerraron las puertas mientras el joven se desplazaba por las instalaciones. De acuerdo con las primeras versiones, habría intentado llegar hasta las oficinas de la rectoría.

Posteriormente, el estudiante se autolesionó con el arma. Un funcionario del establecimiento le prestó los primeros auxilios y luego fue trasladado a la Clínica Sagrado Corazón para recibir atención médica.

El caso también dejó dos capturados. Se trata de dos hombres de 37 y 46 años, quienes habrían ingresado al colegio después de que el menor resultara herido y retirado el arma del lugar.

Las cámaras de seguridad permitieron a la Policía identificar a los sujetos y seguir su recorrido hasta lograr su traslado a la estación de Villa Hermosa.

Ahora, las autoridades buscan establecer qué relación tenían los dos adultos con el adolescente, cómo obtuvo el arma y si existe algún vínculo con estructuras criminales o actividades ilícitas en la zona. También se investiga una posible instrumentalización de menores para la comisión de delitos.

La Policía continúa recopilando testimonios, videos y elementos materiales probatorios encontrados en el colegio, entre ellos proyectiles, con el propósito de reconstruir lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.

Mientras avanza la investigación, las secretarías de Educación, Salud, Paz y Derechos Humanos y Seguridad acompañan a la comunidad educativa y a la familia del adolescente.

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