Según informó la Policía, el pasajero, de 25 años y oriundo del departamento del Cesar, despertó sospechas por su comportamiento durante los controles de seguridad. Al practicarle una requisa, los uniformados encontraron los dos animales adheridos a su cuerpo y ocultos en pequeñas bolsas de tela con perforaciones.
Las investigaciones indican que las ardillas tenían como destino República Dominicana, donde presuntamente serían comercializadas por cerca de 30 millones de pesos. Tras el hallazgo, los ejemplares fueron entregados a profesionales del Establecimiento Público Ambiental de Cartagena, quienes determinaron que, al parecer, habían sido sedados para evitar que se movieran durante el viaje.
Sin embargo, uno de los animales no sobrevivió debido a las condiciones en las que era transportado. La otra ardilla recibió atención veterinaria especializada, hidratación y permanece bajo observación mientras avanza su proceso de recuperación.
Las autoridades recordaron que el tráfico ilegal de fauna silvestre constituye un delito que afecta gravemente la biodiversidad del país. El capturado deberá responder ante la justicia por el presunto aprovechamiento ilícito de los recursos naturales y por la muerte de uno de los ejemplares.
Este es el segundo caso registrado este año en el aeropuerto de Cartagena relacionado con animales silvestres ocultos en partes íntimas para intentar sacarlos del país de manera ilegal.