La decisión fue adoptada en segunda instancia por la Procuraduría Regional de Juzgamiento del Valle del Cauca, que ratificó el fallo emitido inicialmente dentro del proceso disciplinario adelantado por hechos ocurridos en 2024.
De acuerdo con el organismo de control, durante la investigación se aplicó un enfoque de género y se siguieron los lineamientos establecidos para este tipo de casos, concluyendo que el uniformado incurrió en una falta gravísima cometida a título de dolo.
La Procuraduría señaló que Caiza Dávila actuó con pleno conocimiento de la gravedad de su conducta, teniendo en cuenta su formación institucional, la experiencia adquirida durante su carrera policial y el cargo de autoridad que ejercía al momento de los hechos.
Con la decisión quedó en firme la destitución del uniformado y su inhabilidad general para ejercer cargos públicos durante los próximos diez años.



