El balance oficial asciende a 2.295 personas fallecidas, 10.571 heridas y más de 50.000 desaparecidas, aunque organismos internacionales advierten que la cifra de víctimas podría ser mayor. Miles de socorristas venezolanos y equipos especializados de más de 30 países permanecen removiendo escombros en busca de sobrevivientes. En las últimas horas, un niño de tres años fue rescatado con vida por un equipo de rescatistas jordanos, renovando la esperanza de decenas de familias.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y el Comité Internacional de Rescate informaron que cientos de miles de personas permanecen afectadas. Según Unicef, cerca de 1,8 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, de las cuales 680.000 son menores de edad.
Las organizaciones internacionales alertan sobre la escasez de alimentos, agua potable, atención médica y refugios, mientras los hospitales continúan desbordados. Muchas familias permanecen en albergues temporales tras perder completamente sus viviendas.
El Gobierno venezolano informó que los sismos dejaron 855 edificaciones con daños severos, de las cuales 189 colapsaron por completo, principalmente en el estado de La Guaira. Además, las autoridades reportan cerca de 700 réplicas desde el terremoto principal, por lo que mantienen el monitoreo permanente ante el riesgo de nuevos movimientos sísmicos.
Mientras avanzan las labores de rescate y recuperación, miles de familias siguen esperando noticias de sus seres queridos desaparecidos y la comunidad internacional continúa enviando ayuda para atender una de las mayores tragedias naturales registradas en Venezuela en las últimas décadas.



