El capitán de la Selección Colombia permaneció bajo observación médica durante 72 horas, en un procedimiento preventivo para estabilizar su condición. Según el parte oficial, la afección no está relacionada con lesiones musculares ni con su actividad deportiva, y su evolución ha sido favorable.
El mediocampista, actualmente jugador del Minnesota United, no estuvo en el más reciente partido de su equipo, lo que aumentó las dudas sobre su estado físico y encendió las alarmas tanto en su club como en la Selección Colombia.
Sin embargo, en las últimas horas surgió una versión extraoficial de un periodista estadounidense, quien señaló que la deshidratación podría estar relacionada con una posible rabdomiólisis, una condición médica que implica la descomposición del tejido muscular y que puede generar complicaciones como daño renal o arritmias.
Hasta el momento, ni el Minnesota United ni la Federación Colombiana han confirmado esa información, por lo que la hipótesis sigue siendo extraoficial mientras el jugador continúa su proceso de recuperación.








