En este caso, una habitante de La Tulia, en Bolívar, Valle del Cauca, manifestó a través de un video que, aunque las ayudas ya están llegando a algunos municipios, las comunidades rurales también enfrentan necesidades y requieren atención.
La mujer asegura que, tres días después del terremoto, las ayudas todavía no habían llegado al corregimiento, y pidió que estas comunidades también sean tenidas en cuenta dentro de la atención de la emergencia.
A esta situación se suma una dificultad aún mayor: La Tulia ni siquiera cuenta con un centro de salud, por lo que sus habitantes tienen mayores dificultades para recibir atención médica ante cualquier emergencia derivada del sismo.
El llamado se da mientras ciudadanos de diferentes municipios continúan recolectando alimentos, agua, ropa y otros elementos para las familias damnificadas, incluso desde poblaciones que también resultaron afectadas por el terremoto.
Los habitantes piden que la ayuda no se concentre únicamente en los cascos urbanos y que las autoridades y organizaciones encargadas de las donaciones garanticen su llegada a las veredas y corregimientos que continúan enfrentando las consecuencias de la emergencia.



