Según habitantes de la zona, todavía hay sectores sin energía eléctrica y varias familias lo perdieron todo, entre viviendas afectadas, pertenencias y elementos básicos para su día a día.
Ante la falta de ayuda suficiente, los propios vecinos se han organizado para apoyarse entre sí y atender las necesidades más urgentes de las familias damnificadas.
A través de redes sociales, voluntarios en estas veredas están haciendo un llamado a ciudadanos y organizaciones para que lleven donaciones directamente a las comunidades, especialmente para las personas que quedaron sin vivienda y perdieron sus pertenencias durante el sismo.
La petición busca que las zonas rurales también sean incluidas en las jornadas de ayuda, pues muchas familias permanecen en condiciones difíciles mientras continúan las labores de atención en los municipios afectados.



