Los arrendatarios señalan que el techo presenta varios huecos y afectaciones, situación que preocupa a quienes trabajan diariamente en este lugar.
“Es injusto porque la gente está pagando un arriendo y no les han solucionado nada”, manifestó uno de los comerciantes.
Los afectados piden una intervención de las autoridades, especialmente porque la galería es considerada patrimonio de Tuluá, y cuestionan que deban continuar pagando sus arriendos mientras esperan una solució



