Washington explicó que continuará entregando esta ayuda porque considera que, para Colombia, Bolivia y Birmania, la asistencia “es actualmente vital para los intereses nacionales” de Estados Unidos.
En su comunicado, el Gobierno estadounidense incluyó a Colombia entre los “principales países de tránsito o de producción de drogas ilícitas”, junto con Afganistán, Bolivia, Ecuador, México, Perú, Venezuela y otras naciones.
No obstante, el documento hace una precisión sobre el alcance de esta clasificación: “la inclusión de un país en la lista anterior no refleja necesariamente los esfuerzos actuales de su gobierno en materia de lucha contra las drogas ni su coordinación con los Estados Unidos”.
Según Estados Unidos, estos países son incluidos debido a “una combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el tránsito o la producción de drogas o precursores químicos”, incluso cuando sus gobiernos adelantan medidas de control de narcóticos y aplicación de la ley.
La administración Trump también dejó abierta la posibilidad de revisar la decisión durante el próximo año. El documento señala que, si bajo el Gobierno de Abelardo De La Espriella, Colombia avanza en la erradicación de cultivos de coca y en el desmantelamiento de las redes de narcoterrorismo, “consideraré revocar la calificación”.
La determinación mantiene la lucha contra los cultivos ilícitos y las organizaciones del narcotráfico como uno de los principales asuntos de cooperación entre Bogotá y Washington, mientras Colombia deberá demostrar avances durante el próximo periodo para buscar la modificación de esta calificación.



