La iniciativa, que ahora solo espera la sanción del presidente Gustavo Petro para convertirse en ley, establece que cada conductor contará con un puntaje inicial asignado al momento de obtener o renovar su licencia. Para vehículos particulares se otorgarán 26 puntos, mientras que quienes conduzcan vehículos de servicio público comenzarán con 36 puntos.
A partir de la entrada en vigencia de la norma, cada infracción de tránsito restará puntos a la licencia. Dependiendo de la gravedad de la falta cometida, el descuento podrá oscilar entre 4 y 10 puntos por comparendo. Si el conductor paga la multa y realiza un curso pedagógico dentro de los 20 días siguientes a la imposición del comparendo, solo perderá el 50 % de los puntos correspondientes.
Uno de los cambios más significativos es que los conductores que lleguen a cero puntos perderán automáticamente su licencia de conducción. Aunque podrán iniciar nuevamente el trámite para obtener el documento, las autoridades buscan que la medida sirva como herramienta para reducir la reincidencia en las vías.
El proyecto también contempla la recuperación del puntaje. Los conductores que hayan perdido puntos de manera parcial podrán recuperarlos en su totalidad si permanecen dos años consecutivos sin cometer nuevas infracciones de tránsito.
Durante la discusión en el Senado fue eliminado un artículo que proponía la creación de un nuevo seguro obligatorio para cubrir daños materiales, similar al SOAT, iniciativa que había generado críticas y preocupación entre los conductores.
Con esta reforma, Colombia se suma a otros países que utilizan sistemas de licenciamiento por puntos para promover una conducción más responsable y disminuir la accidentalidad en las carreteras.



