La invitación es a que, a las 7:00 de la noche, los vallecaucanos enciendan una velita desde el lugar donde se encuentren, como símbolo de esperanza, paz, consuelo y fortaleza en medio de los difíciles momentos que atraviesan numerosas familias.
La iniciativa surgió desde el sector interreligioso y busca que el gesto se extienda por hogares, lugares de trabajo, barrios y municipios, convirtiéndose en una luz colectiva por quienes hoy enfrentan las consecuencias de la tragedia.
La jornada comenzará a las 5:30 de la tarde con una ceremonia interreligiosa en el Santuario de San Juan Pablo II, ubicado en Valle del Lili, en Cali. Allí participarán el arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez, representantes de distintas confesiones de fe, autoridades y miembros del sector interreligioso.
El encendido de las velitas será también un homenaje a las personas que perdieron la vida durante la emergencia y un gesto de acompañamiento a sus familiares, así como a quienes perdieron sus viviendas, sus negocios o continúan enfrentando las consecuencias del terremoto.
La convocatoria, sin embargo, va más allá de quienes puedan asistir al santuario. A las 7:00 de la noche, cualquier persona podrá sumarse desde su casa, su trabajo o el lugar donde se encuentre.
Una velita, una oración y una luz encendida por el Valle serán la manera de recordar a quienes ya no están y de enviar un mensaje de esperanza a quienes hoy trabajan para levantarse después de la tragedia.



