El secretario de Gestión del Riesgo de Cali, Ricardo Peñuela, explicó que los seis casos ya fueron presentados ante el Consejo Distrital de Gestión del Riesgo. Sin embargo, antes de intervenir los inmuebles deben completarse evaluaciones técnicas, estudios de vulnerabilidad y análisis de laboratorio que permitan determinar las condiciones de cada estructura.
Por ahora, la Administración Distrital no ha revelado cuáles son las edificaciones. Según Peñuela, los nombres serán dados a conocer cuando avance el proceso administrativo y se realicen las respectivas socializaciones con los propietarios y la comunidad.
La decisión de demoler una estructura no se toma de manera inmediata. El proceso comienza con una visita ocular rápida, mediante la cual se identifican daños y, cuando existe riesgo, se pueden recomendar evacuaciones preventivas.
Después se realiza una segunda evaluación más especializada y, finalmente, los propietarios o copropietarios deben contar con un concepto técnico elaborado por profesionales estructurales y patólogos.
Actualmente, la Secretaría trabaja en varias etapas al mismo tiempo. Ya se han realizado 1.326 visitas rápidas y algunas edificaciones avanzan hacia la segunda fase de evaluación.
El propósito es establecer si los inmuebles pueden ser recuperados mediante reforzamientos o si presentan condiciones que hacen necesaria su demolición.
Peñuela insistió en que demoler no es la primera alternativa y que la prioridad es proteger la vida, procurando recuperar las estructuras siempre que técnicamente sea posible.
Frente a una eventual oposición de los propietarios, el funcionario explicó que las decisiones estarán sustentadas en conceptos técnicos y serán analizadas por los expertos de la Administración.
Por ahora, no existe una fecha definida para comenzar las seis demoliciones. El proceso continuará con los estudios necesarios para determinar, de manera responsable, cuáles estructuras representan un riesgo y qué intervención requiere cada una.



