El informe, dado a conocer por el personero Gerardo Mendoza, también contabilizó 374 reportes de personas desaparecidas durante el mismo periodo, entre hombres y mujeres. De estos registros, 260 correspondieron a hombres y 114 a mujeres.
Uno de los datos que más llama la atención es que agosto concentró 73 registros, frente a los 28 reportados en enero. Sin embargo, la Personería aclaró que este aumento no necesariamente representa un crecimiento real de las desapariciones, pues también responde a cambios metodológicos en los sistemas de información utilizados para consolidar los datos.
La preocupación se refleja en casos recientes como el de Stephanie Grimaldo, vista por última vez el 1 de noviembre en el sector de Valle del Lili. También permanecen sin esclarecer las desapariciones de María Alejandra Molina Solano, de 27 años, y Merlyz Meridith Medina, de 32.
Ante este panorama, el personero pidió a la Fiscalía, la Policía y demás autoridades fortalecer los mecanismos de búsqueda y acelerar las investigaciones para dar respuestas a las familias.
Las cifras evidencian la dimensión del problema y la necesidad de mantener activas las acciones de búsqueda, especialmente en los casos que continúan sin resolverse.



