La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que las dificultades para obtener un diagnóstico oportuno y las barreras para acceder a medicamentos y tratamientos están entre las principales causas de esta mortalidad.
Liliana Vásquez, asesora en cáncer infantil de la OPS, explicó que entre el 10 % y el 15 % de los pacientes no logra un diagnóstico definitivo. En algunos casos, la enfermedad se confunde con otras afecciones, lo que retrasa la atención.
A esto se suman la falta de medicamentos esenciales, los problemas económicos de las familias, las interrupciones de los tratamientos y las dudas sobre la calidad de algunos fármacos. Un estudio realizado en Ecuador encontró que cerca del 81 % de 173 familias consultadas enfrentó gastos catastróficos tras el diagnóstico de cáncer de uno de sus hijos.
Ante este panorama, la OPS participa en una iniciativa global impulsada por la OMS y el Hospital St. Jude, que busca garantizar el suministro continuo de medicamentos esenciales y contribuir a que la supervivencia infantil por cáncer alcance al menos el 60 % para 2030.
La advertencia de la organización es clara: el cáncer infantil existe y detectarlo a tiempo, junto con garantizar tratamientos adecuados, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.



