Del total de víctimas, siete murieron tras una explosión registrada en un centro comercial de la localidad de Kashima y otras ocho perdieron la vida por el colapso de una chimenea en una planta de Nippon Paper Industries, en Yatsushiro.
Mientras las autoridades locales actualizaron el balance, el Gobierno central continuó reportando 30 fallecidos, al basarse en los datos suministrados por la Policía.
Las operaciones de búsqueda continúan en medio de cortes de agua y electricidad, además de las altas temperaturas que afectan la zona. El Ministerio de Defensa confirmó que también fueron desplegados perros de rescate para apoyar las labores.
Cerca de 10.000 personas permanecen evacuadas en unos 400 albergues temporales, donde las Fuerzas de Autodefensa colaboran con la instalación de sistemas de aire acondicionado para atender a los damnificados.
El terremoto ocurrió el pasado martes con epicentro en la prefectura de Kumamoto y alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa. Desde entonces se han registrado cientos de réplicas, incluida una de magnitud 5,8, por lo que las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos de gran intensidad.



