Los equipos de búsqueda y rescate continúan trabajando sin descanso entre los escombros de edificios colapsados, con la esperanza de encontrar sobrevivientes. Las labores se concentran en las zonas más afectadas, donde miles de familias permanecen desplazadas y numerosas viviendas e infraestructuras quedaron destruidas.
Ante la magnitud de la emergencia, la ayuda internacional sigue llegando a Venezuela. Rescatistas provenientes de El Salvador y México aterrizaron en Caracas para apoyar las operaciones de búsqueda, mientras que medios venezolanos también reportaron la llegada de personal especializado e insumos humanitarios enviados por Chile y Suiza.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría seguir aumentando a medida que avanzan las labores de remoción de escombros y se logra acceder a sectores que aún permanecen incomunicados.
El desastre ha sido catalogado como una de las peores emergencias naturales de la historia reciente de Venezuela, mientras organismos nacionales e internacionales mantienen los esfuerzos para atender a los afectados y acelerar las tareas de rescate.



