La petición, que cuenta con el respaldo de diferentes estamentos ciudadanos, es liderada por el exconcejal de la población cafetera Andrés Mauricio Quenguán, quien manifiesta con preocupación cómo a algunos inmuebles que fueron destruidos parcialmente o en su totalidad, la semana pasada les llegaron a sus propietarios facturas de cobro por parte de estas entidades. «Si una familia perdió su casa no puede quedar atrapada en una doble carga económica: un arriendo de un sitio donde vivir y al mismo tiempo deudas de servicios públicos de una vivienda que quedó en escombros», precisa el dirigente sevillano.
De acuerdo con las cifras oficiales que aún están en proceso de consolidación, cerca de 13 700 viviendas del Valle del Cauca quedaron totalmente destruidas y, en Sevilla, 406 quedaron en ruinas, situación que motiva la solicitud que ya fue radicada ante la Superservicios.
«Al caído no hay que caerle, hay que ayudarle a levantarse. Para quienes lo perdieron todo, la emergencia continúa; y la protección de sus derechos también», puntualizó.



