El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Oxford y publicado en International Journal of Cancer, analizó los datos de 977.282 adultos del UK Biobank y el Million Women Study.
Los participantes que dijeron consumir habitualmente sus bebidas “muy calientes” presentaron un riesgo 3,17 veces mayor de desarrollar este tipo de cáncer frente a quienes las tomaban “tibias”. Además, quienes consumían seis o más bebidas calientes al día tuvieron un 71 % más de riesgo, después de tener en cuenta la temperatura.
Los investigadores consideran que el calor podría provocar lesiones e inflamación repetida en el revestimiento del esófago, favoreciendo procesos relacionados con el desarrollo de la enfermedad.
Sin embargo, el estudio no demuestra que el café o el té causen cáncer. Además, la temperatura no fue medida con termómetros, sino reportada por los propios participantes.
La IARC ya había advertido en 2016 que consumir bebidas a temperaturas superiores a 65 °C es “probablemente carcinogénico”. Por precaución, los investigadores recomiendan esperar unos minutos antes de tomar bebidas recién preparadas y evitar consumirlas cuando todavía queman.



