La falta de electricidad ya está afectando directamente a los campesinos, quienes han tenido que botar parte de sus cosechas de mora al no contar con refrigeración para conservarlas.
Según contó Wilson Molina, líder social y deportivo, los habitantes han tenido que recurrir a una planta eléctrica para cubrir algunas necesidades básicas. La encienden aproximadamente una hora durante la noche, principalmente para que la comunidad pueda cargar sus celulares y utilizar una zona wifi que les permite mantener la comunicación. Luego de ese tiempo quedan nuevamente incomunicados hasta el día siguiente.
A esto se suma el malestar de la comunidad porque este martes recibieron las facturas del servicio de energía, pese a llevar semanas sin contar con el suministro.
La comunidad hace un llamado a la empresa prestadora del servicio para que se solucionen los daños causados por el movimiento telúrico, pues necesitan el servicio para continuar con sus labores del campo y evitar más pérdidas para las familias de la zona.



