La vivienda quedó prácticamente destruida, dejando a Trinidad junto a su hija Dolly Granados, de 62 años, y su nieta Valeria Vera, de 24, sin un hogar en el que vivir.
El anuncio se suma a las más de 70 toneladas de ayudas humanitarias que Mosquera envió días atrás a Roldanillo, recolectadas con el apoyo de comerciantes, empresarios, organizaciones sociales, voluntarios y diferentes sectores de la comunidad.
Las donaciones fueron transportadas hasta el Valle del Cauca con el apoyo del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mosquera, y posteriormente se realizó un segundo envío con otras cinco toneladas de ayudas.
Ahora, el municipio cundinamarqués busca dar un paso más: ayudar a levantar nuevamente el hogar de Trinidad y su familia.
“Vamos a reconstruirle el hogar que comparte con su hija y su nieta”, afirmó el alcalde Nelson Parra.



