“Hace mucho bochorno porque va a temblar” — FALSO.
Las altas temperaturas del aire o del suelo no tienen relación con el movimiento de las placas tectónicas. Un día especialmente caluroso no significa que vaya a ocurrir un sismo.
“Las nubes o el viento anuncian un terremoto” — FALSO.
Estos son fenómenos atmosféricos que ocurren en la superficie, mientras que los sismos se originan a varios kilómetros de profundidad por la liberación de energía en la corteza terrestre.
“Los temblores pequeños evitan uno grande” — FALSO.
Los sismos de menor magnitud liberan una cantidad limitada de energía y no impiden que posteriormente pueda registrarse un movimiento de mayor intensidad.
El SGC también recordó que actualmente ningún organismo en el mundo puede predecir con exactitud la fecha, hora, lugar o magnitud de un terremoto.
La entidad recomendó evitar la difusión de rumores o cadenas de pánico y consultar únicamente los canales oficiales para obtener información sobre la actividad sísmica en el país.



