Como parte del dispositivo, fue instalado un Puesto de Mando Unificado (PMU) que coordinará las acciones de seguridad no solo en Cali, sino también en Palmira, Yumbo, Jamundí, Candelaria y Pradera, con el apoyo de las diferentes instituciones encargadas del orden público.
Entre las principales medidas anunciadas está la ley seca, que comenzará a regir desde el día anterior a la ceremonia. Además, se restringirá el transporte de combustible en recipientes como galones y pimpinas.
Las autoridades también confirmaron que estará prohibido el uso de drones en Cali y en varios municipios vecinos durante el desarrollo del operativo. La gobernadora Dilian Francisca Toro pidió a la ciudadanía informar de inmediato a las autoridades si detecta algún dron sobrevolando la zona restringida.
El plan contempla igualmente el refuerzo de la Fuerza Pública en los principales corredores viales, controles en los accesos a la capital del Valle y una recompensa de hasta 500 millones de pesos para quien suministre información que permita prevenir acciones delictivas.
Aunque se garantizará el derecho a la protesta pacífica durante la jornada, las autoridades advirtieron que actuarán frente a cualquier hecho que ponga en riesgo la seguridad o altere el orden público durante la posesión presidencial.



