El anuncio fue hecho por Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda designado, durante un evento de la CAF, donde explicó que la prioridad de la nueva administración será enviar un mensaje de austeridad antes de impulsar una reforma con enfoque en el crecimiento económico.
Según Gómez, las primeras medidas serán administrativas y no requerirán aprobación del Congreso. Posteriormente, el Gobierno presentará el proyecto tributario, cuyo contenido aún no ha sido revelado.
El funcionario también cuestionó la reforma tributaria presentada por el gobierno saliente de Gustavo Petro, al considerar que “es inconveniente, frena el crecimiento y está mal orientada”, por lo que expresó su expectativa de que el Congreso decida archivarla.
La propuesta de Petro, radicada esta semana, busca recaudar cerca de 21,9 billones de pesos mediante medidas como el aumento del IVA a los combustibles, una sobretasa permanente al sector financiero, cambios en las exenciones empresariales y mayores impuestos al patrimonio, los licores, cigarrillos y vapeadores.
La nueva administración argumenta que el país enfrenta un panorama fiscal complejo, con un elevado déficit y una baja inversión, por lo que considera necesario impulsar políticas que reactiven la economía antes de aumentar la carga tributaria.
De esta manera, el Congreso deberá estudiar en los próximos meses dos proyectos con enfoques distintos para enfrentar la situación financiera del país.



