La obra muestra al jefe de Estado vestido completamente de blanco, sentado en una silla de madera, sosteniendo un lápiz en su mano izquierda y con un paisaje cafetero como fondo. Entre los detalles que más llaman la atención aparecen varias mariposas amarillas, un elemento que muchos interpretan como un homenaje al escritor Gabriel García Márquez, símbolo del realismo mágico y de su novela Cien años de soledad.
Al presentar el cuadro, Petro aseguró que este permanecerá en el corredor de los presidentes y manifestó su deseo de que, en el futuro, también sean incluidos los retratos del presidente negro Carlos Nieto y del presidente indígena José María Melo.
En el mismo pronunciamiento, el mandatario invitó a los colombianos a participar de manera pacífica en las actividades conmemorativas del 20 de Julio, indicando que la jornada servirá para rendir homenaje a soldados, policías y ciudadanos. Además, habló de un “segundo grito de independencia nacional” y aprovechó para hacer una reflexión sobre su gobierno y el significado de la pintura.
“A quienes les pareció que valió la pena la Colombia justa, democrática, reconciliada y bella, les dejo esta foto para que la guarden en su corazón”, expresó el presidente al finalizar su mensaje.
El homenaje a García Márquez no es nuevo. En 2025, Petro inauguró en el primer piso de la Casa de Nariño la exposición “Gabo vive en la Casa de Nariño” y la sala “Contar el cuento”, un espacio dedicado a la vida y obra del Nobel colombiano, donde también destacan las emblemáticas mariposas amarillas.



