El nuevo contagio fue detectado en Bogotá, donde las autoridades activaron de inmediato protocolos de respuesta como investigación epidemiológica, cerco sanitario y seguimiento de contactos cercanos.
El primer caso de esta variante en Colombia había sido reportado el pasado 18 de abril en Antioquia. Según MinSalud, hasta ahora no existe evidencia de transmisión comunitaria, por lo que el riesgo para la población general se mantiene bajo monitoreo.
El clado Ib pertenece a una familia del virus distinta a la que causó el brote mundial de 2022 y expertos advierten que podría generar cuadros más graves y tener mayor capacidad de propagación. Esta fue una de las razones por las que la Organización Mundial de la Salud declaró emergencia internacional en 2024.
La mpox se transmite principalmente por contacto estrecho piel con piel, relaciones sexuales, besos, secreciones respiratorias prolongadas y objetos contaminados como ropa o sábanas.
Las autoridades insistieron en acudir al médico ante síntomas como fiebre, ganglios inflamados, malestar general y aparición de lesiones en la piel.









