Según el avance del proceso, las autoridades han detectado al menos cuatro envíos sospechosos dirigidos a tres mujeres, todos bajo una modalidad similar: alimentos adulterados, especialmente chocolates contaminados con talio.
Uno de los hechos más recientes involucra, presuntamente, a una familiar cercana de la señalada, quien habría recibido este tipo de producto en enero de 2025, lo que amplía el alcance de las indagaciones y refuerza la hipótesis de reiteración en los ataques.
Además, el ente acusador analiza la posible participación de una cómplice en la distribución de los paquetes, mientras continúa la recolección de pruebas para establecer la responsabilidad directa en cada caso.
El proceso judicial avanza de forma paralela a la solicitud de extradición desde el Reino Unido, donde la mujer fue capturada tras una circular de Interpol.
Desde el Gobierno Nacional han insistido en la necesidad de que la acusada regrese al país para responder ante la justicia, mientras se define si los elementos recopilados permiten configurar un comportamiento sistemático en los presuntos envenenamientos.











