Según la experta, la falta de descanso prolongada afecta funciones esenciales como la concentración, la memoria, la creatividad y la toma de decisiones. Además, explicó que muchas personas no perciben el deterioro de su rendimiento mental y suelen atribuirlo al estrés, la edad o las exigencias de la rutina diaria.
Roure señaló que el sueño insuficiente también puede alterar el juicio y favorecer conductas impulsivas, debido a que afecta áreas del cerebro relacionadas con la planificación y el control de las decisiones.
Diversos estudios científicos respaldan estas advertencias, al evidenciar que la privación de sueño puede disminuir la atención, ralentizar el procesamiento de la información y afectar la memoria de trabajo.
La especialista insistió en que dormir adecuadamente no debe verse como un lujo, sino como una necesidad fundamental para preservar la salud física y mental, así como para mantener un buen desempeño en las actividades cotidianas.



