El sismo se registró en la mañana del lunes con epicentro cerca de la isla de Buria y a una profundidad aproximada de 35 kilómetros. La fuerza del movimiento telúrico provocó alertas de tsunami en varios países de la región del Pacífico, incluidos Japón, Indonesia y Malasia.
Según la agencia sismológica filipina, se registraron olas en varias localidades costeras, alcanzando hasta 1,48 metros de altura. Sin embargo, las autoridades indicaron que las variaciones posteriores en el nivel del mar fueron menores y no representaban riesgo para la población, por lo que la alerta fue cancelada horas después.
Organismos de socorro y Defensa Civil continúan evaluando los daños causados por el terremoto, que además dejó miles de familias afectadas en las zonas más golpeadas. Tras el evento principal se han registrado más de 130 réplicas, algunas con magnitudes superiores a 6.
Filipinas se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.