El templo, cuya construcción se remonta a 1610 y que fue declarado Bien de Interés Cultural de carácter nacional, conserva parte de la memoria religiosa, histórica y cultural de la región. Sin embargo, según denuncian habitantes y defensores del patrimonio, la estructura lleva cerca de 20 años sin recibir inversiones significativas para su conservación.
Tras el movimiento telúrico, varios ingenieros han evaluado la edificación y, según los testimonios, existen opiniones distintas sobre su futuro: mientras algunos plantean su demolición, otros consideran que es posible recuperarla mediante trabajos de restauración.
La preocupación también está puesta en las lluvias y en el riesgo de que los daños se agraven. Ante esta situación, la comunidad solicita la intervención de las autoridades municipales, departamentales, la Arquidiócesis y el Ministerio de las Culturas, así como de las entidades encargadas de proteger el patrimonio, para que se realice una evaluación técnica y se definan acciones urgentes de conservación.
El llamado es claro: que el sismo no termine por borrar más de cuatro siglos de historia y que la capilla de San Juan Bautista de El Bohío pueda ser restaurada y preservada para las futuras generaciones.



