A través de su empresa Samira DTX, el adolescente busca que los estudiantes reconozcan situaciones de acoso, desarrollen empatía y aprendan cómo actuar ante ellas. Para lograrlo, la iniciativa utiliza entornos virtuales como Minecraft, donde recrea escenarios que permiten a los menores ponerse en el lugar de otras personas y reflexionar sobre sus decisiones.
Maceira conoce de cerca las consecuencias del acoso. A los 12 años, mientras enfrentaba una enfermedad crónica, sufrió discriminación y atravesó momentos difíciles que afectaron su bienestar emocional. Según relató en el programa radial español La Linterna, llegó a padecer depresión y agorafobia.
Ahora, con Yasira, busca que otros niños reciban apoyo oportuno y no tengan que afrontar estas situaciones en soledad. Su propuesta apuesta por la tecnología como herramienta educativa para fomentar el respeto, la empatía y la prevención del acoso escolar y el ciberacoso.



