De acuerdo con las autoridades, los integrantes de la estructura se hacían pasar por policías, instalaban puestos de control ilegales y utilizaban armas de fuego y radios de comunicación para detener a los conductores. Los vehículos eran seleccionados principalmente por transportar productos perecederos, como alimentos de origen animal y hortalizas.
La investigación señala que la organización habría participado en seis hechos de piratería terrestre durante 2025 y 2026, generando una afectación económica aproximada de $1.386 millones.
Con las pruebas recopiladas, las autoridades adelantaron allanamientos en Bogotá, Coello, Espinal, Guamo y Saldaña, donde fueron capturadas las 10 personas por orden judicial.
Durante los operativos se incautó una pistola, dos radios de comunicación y siete celulares. También fueron recuperados vehículos de carga, autopartes y mercancías que estarían relacionadas con los hechos investigados.
La Policía señaló que esta modalidad afectaba directamente a transportadores, conductores y empresas de la cadena logística nacional.



